Salud mental y liderazgo: por qué cuidar a las personas empieza mucho antes del trabajo

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Salud mental y liderazgo: por qué cuidar a las personas empieza mucho antes del trabajo

La salud mental se ha convertido en uno de los grandes retos sociales y organizativos de nuestro tiempo. Hablar de bienestar, prevención, liderazgo o experiencia del empleado implica necesariamente hablar de personas, de cómo se construyen sus capacidades y de los entornos en los que desarrollan sus vidas y sus carreras profesionales.

En el marco del VII Simposio del Observatorio de la Sanidad, organizado por EL ESPAÑOL-Invertia bajo el lema “Sanidad 2030, del diagnóstico a la acción”, María Jesús Álava Reyes, psicóloga y directora del Centro Álava Reyes y de Apertia Consulting, puso el foco precisamente en esta cuestión: las bases de la salud mental y de la personalidad se construyen desde los primeros años de vida.

Su intervención invita a ampliar nuestra mirada. La salud mental no puede abordarse únicamente cuando aparece un problema. Requiere prevención, educación emocional, desarrollo de la autonomía y, también, entornos capaces de generar confianza y seguridad. Y esta reflexión resulta especialmente relevante cuando trasladamos la conversación al mundo de las organizaciones.

Las bases de la salud mental se construyen desde la infancia

Uno de los mensajes centrales de María Jesús Álava en el simposio fue que los primeros seis años de vida constituyen una etapa fundamental para el desarrollo de la salud mental y la personalidad. Según explicó, durante este periodo también se desarrolla una parte muy significativa del acervo intelectual.

Esta perspectiva pone en valor la importancia de la educación emocional desde edades tempranas. El objetivo no es únicamente prevenir dificultades futuras, sino ayudar a desarrollar personas con mayores recursos para afrontar la adversidad, tomar decisiones y desenvolverse con autonomía.

La prevención, por tanto, empieza mucho antes de que aparezca un diagnóstico.

También en esta etapa resulta importante encontrar un equilibrio entre protección y autonomía. Álava señaló que la sobreprotección puede dificultar el desarrollo de la autonomía y generar inseguridad a la hora de afrontar posteriormente la vida adulta y el mundo laboral.

Salud mental y mundo laboral: una conexión que ya no podemos ignorar

María Jesús Álava - Salud mental y liderazgo: por qué cuidar a las personas empieza mucho antes del trabajo

La conversación sobre salud mental también ha llegado con fuerza a las empresas.

Durante su intervención, María Jesús Álava alertó sobre el deterioro de la salud mental y sobre el incremento del absentismo laboral relacionado con esta cuestión, con una especial preocupación por la situación de los jóvenes.

Pero detrás de los datos existe una realidad más profunda: las personas llegan a las organizaciones con una historia, unas expectativas, unos valores y una determinada forma de relacionarse con el trabajo.

Por eso, pretender gestionar el bienestar de los empleados exclusivamente mediante políticas aisladas puede resultar insuficiente.

Las organizaciones necesitan comprender mejor qué esperan las nuevas generaciones y qué factores contribuyen a que una persona encuentre sentido a su trabajo. Según recoge El Español, los jóvenes priorizan aspectos como la formación, la flexibilidad, la conciliación, el propósito y los valores compartidos, además de la remuneración.

Esto plantea un reto evidente para las empresas: ¿estamos escuchando realmente a las personas que forman parte de nuestras organizaciones?

El papel de los líderes en la salud mental de los equipos

Una de las ideas que más conecta con la visión de Apertia Consulting es la importancia del liderazgo en esta ecuación.

María Jesús Álava señaló la necesidad de contar con líderes emocionales capaces de ofrecer claridad, escucha activa, confianza, retroalimentación y oportunidades de aprendizaje. Y puso especial énfasis en una figura que tiene un impacto directo sobre la experiencia de los empleados: el primer jefe.

No es una cuestión menor.

El manager es, para muchas personas, la representación más cercana de la organización. Es quien traduce la cultura en comportamientos cotidianos, quien comunica las prioridades, quien ofrece feedback, quien acompaña los momentos de dificultad y quien puede generar un entorno de confianza o, por el contrario, de inseguridad.

Por eso, desarrollar buenos líderes no es solamente una cuestión de mejorar la gestión empresarial. Es también una forma de cuidar a las personas y de construir organizaciones más saludables.

De la estrategia a los comportamientos

En Apertia Consulting entendemos que las grandes transformaciones organizativas solo se producen cuando consiguen convertirse en comportamientos concretos.

Una estrategia puede definir el rumbo. Una cultura puede establecer unos valores. Un modelo de liderazgo puede describir las competencias esperadas. Pero nada de ello genera transformación real si las personas no saben cómo trasladarlo a su día a día.

La salud mental nos recuerda precisamente la importancia de esta dimensión humana.

Escuchar, generar confianza, facilitar el aprendizaje, ofrecer claridad, fomentar la autonomía y crear espacios donde las personas puedan desarrollarse no son elementos accesorios de la gestión. Son condiciones que contribuyen a construir organizaciones capaces de afrontar mejor la incertidumbre y el cambio.

Cuidar a las personas también es una decisión estratégica

La intervención de María Jesús Álava en el VII Simposio del Observatorio de la Sanidad plantea una reflexión que trasciende el ámbito sanitario: la salud mental y el bienestar de las personas deben formar parte de nuestras prioridades como sociedad y también como organizaciones.

No se trata de convertir a las empresas en espacios terapéuticos, sino de reconocer que las condiciones en las que trabajamos influyen en nuestra experiencia, en nuestra motivación y en nuestra capacidad para aportar valor.

Por eso, el liderazgo del futuro necesita incorporar una mirada más amplia sobre las personas. Una mirada que combine exigencia y cuidado, resultados y bienestar, autonomía y responsabilidad.

Porque cuidar a las personas y cuidar el negocio no son objetivos contrapuestos.

Al contrario: las organizaciones que comprenden mejor a sus personas están mejor preparadas para desarrollar su talento, afrontar el cambio y construir resultados sostenibles.

Desde Apertia Consulting seguiremos trabajando para conectar personas, liderazgo y negocio, ayudando a las organizaciones a convertir sus grandes retos de transformación en cambios reales y sostenibles.

La reflexión de María Jesús Álava en este VII Simposio nos recuerda algo esencial: la salud mental no se construye únicamente cuando aparece un problema. Se construye cada día, desde las primeras etapas de la vida y también desde los entornos en los que las personas crecen, trabajan y se relacionan.