Las competencias son comportamientos, actitudes y habilidades, que puede marcar el éxito o el fracaso de una persona o una organización. Algunas personas disponen de ellas en mayor grado que otras, incluso son capaces de transformarlas y hacerlas más eficaces en una determinada situación, convirtiéndose así en líderes en su departamento, organización o entorno. Podemos agrupar las competencias de muchas formas:

En estos momentos los cimientos del trabajo e incluso de la sociedad están cambiando. Y, dentro de poco, empezaremos a medirnos con nuevas reglas. Ya no importarán sólo la sagacidad, la preparación y la experiencia, sino que también será importante cómo nos manejamos con nosotros mismos, y con los demás, en tiempo y distancia… Nuestra capacidad para adaptarnos y superar dificultades, para ponernos en el lugar de otros y entender sus motivaciones, nuestra capacidad de automotivarnos, de persuadir, e incluso, de perseverar, son más determinantes que la propia formación técnica o académica y predicen, sin duda, una mayor satisfacción y éxito laboral.

El entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo en el que nos ha tocado vivir, ha hecho que lo que hace unas semanas pudieran ser consideradas competencias diferenciales se conviertan en competencias básicas. Así que dentro de estas “competencias básicas”, aparecen ahora las “competencias digitales” en su más amplio concepto, como por ejemplo:

Competencias digitales

Conectar personas y cosas por medio de las tecnologías emergentes en entornos de movilidad:

la capacidad de gestionar la utilización de las tecnologías emergentes; movilidad, información “en la nube” o la informática cognitiva para conectar de manera inteligente a las personas con su entorno en el domicilio, las ciudades y el trabajo.

Creatividad para diseñar nuevos modelos de negocio digitales:

la capacidad de crear valor por medio del diseño de nuevos modelos de negocio digitales adaptados a la actual transformación, a las innovaciones en productos y servicios y a la experiencia de cliente.

Gestionar el comercio electrónico y la logística de distribución:

la capacidad para entender qué productos o servicios puedes ser comercializados y distribuidos por medio de plataformas tecnológicas y para establecer los servicios de logística adecuados.

Desarrollar la estrategia omnicanal y la experiencia de cliente:

la capacidad de implantar las herramientas y la metodología para combinar los canales de comercio electrónico y de la tienda física, gestionando la recogida de pedidos y devoluciones de manera sincronizada y estableciendo la mejor experiencia de cliente.

Gestionar equipos virtuales:

la capacidad de crear equipos virtuales distribuidos físicamente y darles continuidad, teniendo en cuenta las dificultades de pertenencia, apoyándose en plataformas tecnológicas y utilizando criterios de meritocracia, confianza y diversidad.

Desarrollar el rendimiento cognitivo:

la capacidad de desarrollar el rendimiento cognitivo para entender las complejidades de la economía digital con información limitada e incertidumbre.

Crear un hábito de trabajo diferente,

y conocer nuestro ritmo vital en el trabajo diario para crear rutinas, adaptarnos a trabajar solos pero conectados. Rentabilizar nuestro tiempo y calendario.

Comunicación, abierta y fluida:

crear un entorno de relación cercana, con eventos on-lime y conversaciones personales y grupales, como si estuviéramos en nuestro entorno habitual.

Orientarse a los resultados:

desarrollar la visión de los objetivos adaptados a esta circunstancia, realizar una nueva planificación, programación y “meterlo en la agenda”. Ejercer una supervisión cercana de los trabajos.

Colocar a las personas en el centro:

los valores que activan la agilidad y la apertura al cambio son los mismos que mejoran las relaciones y por tanto la cooperación y el trabajo en equipo, los mismos que conducen a una empresa centrada en las personas.

¿Qué posición vas a adoptar en tu mercado? ¿Vas a ser líder o seguidor?

En un ecosistema cambiante, la adaptación es la clave del éxito. Recuerda que, estas habilidades que pueden ser algo diferencial ahora, se convertirán en imprescindibles en un corto espacio de tiempo, así que… ¿Estás preparado? ¿Qué necesitas para adaptarte al mercado? ¿Cómo mantenernos actualizados en un sistema altamente desafiante?

La solución viene dada por una adaptación rápida tanto a nivel personal como organizacional que permita dar respuesta a las nuevas necesidades de este nuevo mercado post-Covid19. ¿Qué posición vas a adoptar en tú mercado? ¿Vas a ser líder o seguidor?

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